Este es sobre todo un blog de Ciencias Sociales pero como no creo que se deban hacer compartimentos estancos en el conocimiento, he querido que esté abierto a otros temas en las fronteras de las Humanidades.
Se le compara a veces con Jackson Pollock por las “pinturas salpicadas”, incluso influidas por el Expresionismo Abstracto americano de colores misteriosos y contornos ambiguos. Pero basta observar sus obras con atención. O mirar uno de sus retratos más reproducidos, donde se le ve como a un bello anciano de larga barba blanca, sosteniendo en la mano, mientras dibuja absorto, el pincel, instrumento esencial para la pintura y la caligrafía. Entonces se comprende que antes que expresionista Zhang Daqian (1899-1983) es un pintor tradicional chino, uno de los más sobresalientes y admirados en su país.
Su nombre, poco conocido por el gran público occidental, saltó a las primeras páginas de los periódicos, porque sus ventas en subasta fueron en 2011 las mayores, según datos de Artprice. Era la primera vez en 14 años que ese puesto no lo ocupaba Picasso.
Unos restos de pigmento negro encontrados tras un falso muro del Palacio Viejo de Florencia podrían pertenecer al fresco perdido de Leonardo da Vinci "La Batalla de Anghiari", según ha desvelado un equipo de investigadores.
El director de la investigación, el italiano Maurizio Seracini, compareció ante la prensa en Florencia para dar informar sobre el hallazgo en el Palacio Viejo (actual sede del Ayuntamiento florentino) de estos restos, que se cree pueden provenir de la anterior obra perdida del genio renacentista, datada en los primeros años del siglo XVI.
Las bodegas del Museo del Prado han sido el escenario de uno de los más importantes descubrimientos de la Historia del Arte: los conservadores de la pinacoteca han hallado en sus fondos una réplica de la Gioconda de Leonardo da Vinci, pintada por uno de sus pupilos favoritos, probablemente Andrea Salai (que a la postre se convertiría en uno de los amantes del maestro) o Francesco Melzi. Los expertos del Prado han empleado varios meses en estudiar, limpiar y quitar el oscuro barniz que cubría la tabla. Lo que durante muchos años fue considerado en el seno del Prado como una copia más –y bastante banal- del retrato más célebre del arte mundial ha acabado siendo catalogado como una verdadera bomba. Tanto los máximos expertos del Prado como los del Museo del Louvre han aceptado ya el carácter oficial del hallazgo.
La Virgen, el niño Jesús y Santa Ana ha abierto una crisis inédita en el museo del Louvre. Según han contado Le Journal des Artes y The New York Times, dos de los principales restauradores de Francia han dimitido del comité asesor del museo, sin decirlo oficialmente, en desacuerdo con la forma agresiva, "brillante y susceptible de gustar al gran público" con la que se ha retocado el óleo, considerado una de las obras más complejas de Da Vinci.
El cuadro, que sigue hoy en curso de restauración, es el segundo leonardo del Louvre, tras el archiconocido retrato de la Gioconda, o la Mona Lisa que acapara todas las miradas y fotografías de los turistas. Leonardo lo pintó hacia 1503, y Francisco I lo compró en 1517.
El Jardín de las delicias es sin duda la obra más famosa de Hyeronimus Bosch, más conocido como El Bosco. Es un óleo sobre tabla pintado alrededor de 1500-1505 y que hoy se encuentra expuesto en el Museo del Prado. En el tríptico abierto se representan tres escenas. La tabla izquierda está dedicada al Paraíso, con la creación de Eva y la Fuente de la Vida, mientras la derecha muestra el Infierno. La tabla central da nombre al conjunto, al representarse en un jardín las delicias o placeres de la vida. Las delicias no son sino alusiones al pecado, con una humanidad entregada a los placeres mundanos. Son abundantes las representaciones de la lujuria, junto a otras de significado más enigmático. La obra fue adquirida por Felipe II, que la llevó al Escorial en 1593.
La dama del armiño es uno de los cuadros más célebres del pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci. Está pintado al óleo sobre tabla y mide 54,8 cm. de alto y 40,3 cm de ancho.Data del periodo 1488-1490. Se conserva en el Museo Czartoryski de Cracovia (Polonia).
La historia de este cuadro puede ser reconstruida a partir de finales del siglo XVIII, pues hasta aquel momento no era atribuido a Leonardo.La pintura fue adquirida por Adam Jerzy Czartoryski en Italia en 1798. La inscripción sobre la esquina superior izquierda de la pintura, LA BELE FERIONIERE. LEONARD D'AWINCI., fue probablemente añadida por un restaurador poco después de su llegada a Polonia. Después de estar escondido en los subterráneos de un castillo, el cuadro fue encontrado en 1939 fue requisado por los
soldados nazis que habían invadido Polonia y enviado al museo del Kaiser Friedrich en Berlín. En 1940 Hans Frank, general del gobierno de Polonia, demandó que se restituyera a la villa de Cracovia, y allí estuvo colgada en sus oficinas. Al final de la Segunda Guerra Mundial, las tropas aliadas descubrieron la pintura en la mansión de Frank en Baviera. Fue devuelto a Polonia y actualmente se expone en el Museo Czartoryski de Cracovia.
La dama del armiño, uno de los cuatro retratos de mujeres que pintó Leonardo da Vinci, está en España por primera vez. La obra, también conocida como Retrato alegórico de Cecilia Gallerani, es la pieza central de la exposición organizada por Patrimonio Nacional "Polonia: Tesoros y colecciones artísticas".El óleo, pintado alrededor de 1490 y que representa a la amante del duque Ludovico Sforza el Moro, ha llegado a España bajo unas estrictas medidas de seguridad, dignas de una dama de la corte milanesa. Hasta el punto de que ha sido el propio Ejército polaco el encargado de su custodia hasta Madrid.
La obra representa a una joven Cecilia Gallerani, que se convirtió en amante oficial
del duque Ludovico El Moro gracias a sus dotes para la literatura y la música. El armiño que porta la dama en sus brazos tiene sobre todo una función de emblema en la obra, ya que alude al propio duque, conocido con el sobrenombre de "ermellino" (armiño), por haber recibido en 1488 la Orden del Armiño que le concedió Don Fernando I de Aragón, Rey de Nápoles. Leonardo abandonó la tradicional representación de perfil para adoptar una perspectiva de tres cuartos y dota a la composición de un mayor dinamismo que en retratos anteriores.
Arcimboldo es uno de esos artistas que gozó de éxito y prestigio durante su vida para después caer en el olvido durante largo tiempo. Es sólo desde 1936 que Arcimboldo ha sido revalorizado por la crítica. Antes sus cuadros reposaban en los almacenes de los museos catalogados como de “escuela leonardesca”.
Poeta, filósofo, ingeniero, inventor, apasionado de plantas y de animales raros, Giuseppe Arcimboldo tenía 35 años cuando, en el 1562, dejó a su rica familia para trasladarse a Viena y después a Praga. Primero el emperador Maximiliano II y después su hijo Rodolfo II, fascinados por sus fantásticas “cabezas compuestas”, lo quisieron como pintor de corte. Para la presentación de cada uno de sus cuadros organizaba una recepción a la cual invitaba a los grandes de su tiempo, y también a su “enemigo” Bartholomaeus Spanger, que en el 1575 lo había acompañado a la corte de Viena por recomendación de otro rival suyo, Giambologna.
En cada cuadro, la originalidad de Arcimboldo desplegaba un nuevo muestrario de fantasía, acompañado de una meticulosa muestran de la flora y la fauna del Cinquecento. En una de sus Estaciones (el Verano, realizada, como sus otras obras, con surrealistas rostros humanos obtenidos juntando flores, frutas y verduras), las piezas que componen el “retrato” son 180.
Maximiliano II estaba fascinado en particular con esa obra maestra absoluta que es el Agua, uno de los cuatro Elementos pintados por Arcimboldo en 1566 y conservados hoy en Viena. Es imposible enumerar todas las criaturas del mar que componen la cabeza, una alegoría del agua. Es extraordinaria la armonía que une a todos los animales, a menudo enemigos en la naturaleza y aquí en cambio amansados para simbolizar el dominio del soberano al cual el cuadro está dedicado.
Rodolfo II mandaba a Arcimboldo de gira por Europa para que reuniera piezas raras para su “Gabinete de las maravillas” y al maestro, con la fantasía y la competencia que tenía, la cosa resultaba fácil. También era competencia suya la organización de las fiestas, cada vez más espectaculares, que se sucedían en la corte. Uno de sus máximos triunfos coincidió con las bodas del archiduque de Austria, Carlos, que duraron tres días con “extrañas y raras invenciones” como se lee en una crónica de su época, que “llenaron de estupor a todos los grandes príncipes reunidos”. Para las bodas del archiduque, Arcimboldo movilizó a toda la familia real, diseñando una serie de espectaculares disfraces. Cada uno representaba un papel. Se preparó incluso una colina artificial desde la cual Juno, diosa protectora de las nupcias, descendía en un carro arrastrado por pavos reales, acompañada de los reyes de las tres partes del mundo, Asia, África y América, representadas por otros miembros de la casa real. Y después estaba Europa, sobre la grupa de un caballo disfrazado de toro, seguida por las sirenas y Diana que entraba en escena junto a un unicornio y un grupo de nobles caracterizados como animales salvajes seguidos por las amazonas. Y aún más: de un lago emergía Neptuno, una gigantesca criatura formada, al estilo de Arcimboldo, por una treintena de hombres disfrazados de animales acuáticos.
El 14 de julio de 1575, en Praga, vio la luz Benedetto, hijo natural del pintor. La madre era bellísima pero no noble. El emperador en persona acudió a visitar al recién nacido y firmó el acto de legitimación del mismo. Cinco años más tarde Arcimboldo recibió un título nobiliar, anticipo del prestigioso nombramiento de conde palatino que le fue conferido más tarde. Un día (en 1587) el pintor dijo a su augusto protector: cumplo sesenta años, 26 de los cuales los he pasado en esta corte. Humildemente os pido poder volver a Milán, la ciudad en la que nací. Rodolfo II, sabiendo que en su juventud el artista había realizado los cartones para algunas vidrieras de la catedral de Milán, le respondió: “conozco la Historiasde Santa Catalina de Alejandría en las cuales habéis trabajado. Son bellísimas”. Fue su modo de despedirse agradecido.
Traducido y adaptado a partir de un artículo de Roberto Ricci.
En febrero del 2008, en una subasta londinense, alguien pagó más de 300.000 euros por el mural de un grafitero en el que unos monos con un cartel al cuello se ríen de los tontos seres humanos; días antes, alguien había pujado en Internet con 270.000 euros por un dibujo estampado por las buenas en una pared de Londres. El precio no incluía ni la extracción de la pintura del muro ni la reposición de la pared del (afortunado) dueño de la casa en cuestión.
El autor de las dos obras era el mismo: Banksy, el grafitero enigmático, el más famoso del mundo, el más cotizado, criticado, admirado, perseguido y comentado. También el más misterioso, escurridizo y silencioso. Ha llenado de sus pinturas el muro de Gaza; ha entrado subrepticiamente -disfrazado con barbas postizas, sombrero y gabardina de exhibicionista de chiste- en los más grandes museos del mundo para colgar obras suyas llenas de un humor cachondo al lado de cuadros venerables; ha pintado sobre cerdos y elefantes de verdad; ha hecho exposiciones multitudinarias en Los Ángeles; ha vendido cuadros a Brad Pitt y Angelina Jolie...
Otras de sus ocurrencias la realizó en 2006, cuando reemplazó los CD de Paris Hilton por otros con sus propias mezclas musicales a las que tituló con preguntas como ‘¿Por qué soy famosa?’, ‘¿Qué he hecho yo?’ y ‘¿Para qué sirvo?’. También cambió las fotografías de la portada del disco y del folleto interior donde aparecía Paris con cabeza de perro o su cabeza con cuerpo de maniquí.
Pero nadie fuera de su círculo de amigos sabe con certeza su nombre verdadero, ni la forma de su cara, ni su estatura, ni su biografía, ni la cuantía de su fortuna (si es que tiene) ni su lugar de residencia o su número de teléfono o de fax. En Bristol, la ciudad en la que nació (aunque no se sabe en qué barrio), la mayoría de los jóvenes le adoran; la policía, en cambio, le considera un gamberro. Él se ha autodefinido como "vándalo profesional". Los turistas hacen tantas fotografías de sus dibujos callejeros como de los barcos del puerto; su libro se encuentra entre las camisetas y las catedrales de miniatura en las tiendas de recuerdos; a los empleados de la limpieza de los vagones de los trenes de esta ciudad les entregaron el año pasado una guía de arte grafitero para que aprendieran a identificar sus pintadas y conservarlas.
Según Tristan Manco, Banksy nació en 1974 y creció en Bristol, Inglaterra. Hijo de un técnico de fotocopiadoras, entrenó como carnicero pero se vio implicado en el graffiti durante el boom del aerosol en Bristol de finales de los 80. Su trabajo, en su gran mayoría piezas satíricas sobre política, cultura pop, moralidad y etnias, combina escritura con graffiti con el uso de estarcidos con plantilla (conocidos generalmente como stencils, del inglés). Su arte urbano combina escritura con una técnica de estarcido muy distintiva, similar a Blek le Rat, quien empezó a trabajar con estarcidos en 1981 en París; y miembros de la banda de anarco-punk Crass, que mantuvieron una campaña en las instalaciones del metro de Londres a finales de los 70's e inicios de los 80's. Banksy reconoció la influencia de Blek diciendo "cada vez que creo que he pintado algo ligeramente original, me doy cuenta de que Blek Le Rat lo hizo mejor, sólo que veinte años antes." Sus obras se han hecho populares al ser visibles en varias ciudades del mundo, especialmente en Londres.
Banksy oculta su identidad real a la prensa general. Muchos periódicos han apuntado que su nombre podría ser Robert Banks o Robin Banks, pero este rumor podría haberse originado a partir de una broma por la similitud fonética entre el nombre "Robin Banks" y "robbing banks" ("robando bancos" en inglés).
Banksy utiliza su arte urbano callejero para promover visiones distintas a las de los grandes medios de comunicación. Esta intención política detrás de su llamado "daño criminal" puede estar influida por los Ad Jammers (movimiento que deformaba imágenes de anuncios publicitarios para cambiar el mensaje).
Banksy también trabaja cobrando para organizaciones benéficas como Greenpeace y para empresas como Puma y MTV, y vende cuadros hasta por 25.000 libras en circuitos comerciales o en la galería de su agente, Steve Lazarides. Un juego de obras de Banksy se vendió en la casa de subastas Sotheby's por 50.400 libras. Esto le ha llevado a ser acusado de vendido por otros artistas y activistas.
Puedes ver una amplia muestra del trabajo de Banksy en el siguiente vídeo: